El panteón de deidades y el sistema de rituales del Yungdrung Bon reflejan perfectamente su naturaleza híbrida: por un lado, posee una sofisticada jerarquía metafísica idéntica al budismo tántrico y al Dzogchen; por otro, conserva el alma animista y chamánica del Tíbet antiguo, donde el paisaje, los espíritus de la naturaleza y los rituales prácticos de sanación desempeñan un papel fundamental.
- Los Cuatro Sugatas (Los Cuatro Clanes Celestiales): Son las deidades principales que presiden el panteón Bonpo, encargadas de guiar el cosmos y la doctrina:
- Satrig Ersang: La Gran Madre Divina, asociada a la sabiduría prajnaparamita y la vacuidad.
- Shenlha Ökar: El Buda de la Claridad Inmaculada. Se le representa de color blanco brillante y personifica la compasión pura y el aspecto de gozo (Sambhogakaya).
- Sangpo Bumtri: El Creador Cósmico (no en sentido literal de un Dios creador, sino como el que ordena las manifestaciones de la existencia).
- Tönpa Shenrab Miwo: El maestro histórico de nuestra era, el Buda encarnado en la Tierra (Nirmanakaya).
- Yidams Iracundos: Deidades de aspecto feroz, cubiertas de llamas y calaveras, que representan la transmutación drástica de las emociones negativas (odio, miedo, orgullo) en sabiduría protectora. Los más importantes son Takla Mebar (el tigre flamígero de la curación), Phurba (la daga ritual personificada) y Wpse (la deidad guerrera de la claridad).
- Sadag: Espíritus de la tierra y el suelo.
- Lu (Nagas): Espíritus acuáticos y del inframundo, asociados a las serpientes, que rigen la salud, la riqueza y el clima.
- Tsen: Espíritus guerreros que habitan en las rocas y las montañas rojas.
- Se realizan complejos rituales donde se confeccionan efigies de sustitución (To) para engañar a los espíritus.
- El lama utiliza cantos, tambores y espejos místicos para llamar de vuelta a la energía vital del paciente y fijarla de nuevo en su cuerpo.
- Mandalas de Arena: Diagramas geométricos en tres dimensiones que representan el palacio sagrado de una deidad tántrica. Se destruyen al finalizar el ritual para recordar la ley de la impermanencia.
- Tormas: Figuras hechas de harina de cebada tostada (tsampa) y mantequilla de yak. En el Bon, las tormas son extremadamente elaboradas y actúan como ofrendas pacíficas que sustituyen por completo los sacrificios de animales que se realizaban en el Tíbet pre-budista.
- Se queman ramas aromáticas de enebro, cedro o azalea en las cumbres de las montañas o patios de los templos. El humo purifica el ambiente, elimina la negatividad espiritual y complace a las deidades locales.
- Al igual que los budistas, cuelgan banderas de oración de cinco colores que esparcen mantras con el viento, pero con la diferencia de que las banderas Bonpo suelen incluir dibujos del Caballo del Viento (Lungta) y la esvástica mística girando hacia la izquierda.